
Una serpiente estaba persiguiendo a una luciérnaga. Cuando estaba a punto de comérsela, ésta le dijo: "¿Puedo hacerte una pregunta?" La serpiente respondió: "En realidad nunca contesto preguntas de mis víctimas, pero por ser tú te lo voy a permitir". Entonces, la luciérnaga preguntó: "¿Yo te he hecho algo?" "No", respondió la serpiente. "¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?" "No", volvió a responder la serpiente. "Entonces, por qué me queires comer?", inquirió el insecto. "Porque no soporto verte brillar", respondió la serpiente.

"La envidia es una declaración de inferioridad".
Napoleón Bonaparte
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