lunes, 16 de septiembre de 2013

La tengo, no la tengo

La capacidad de tomar decisiones, de elegir el camino "correcto" en determinado momento de nuestras vidas, está íntimamente ligada a la posición desde la cual mire la circunstancia. Desde la mirada de un niño o desde la mirada de un adulto.
Lo que dejas de hacer siempre lo asumirá oalguien por ti, con lo que dejas el control de tu vida en manos de otros. Cuando somos niños, nuestros padres, hermanos mayores o personas que se encargan de la crianza, toman decisiones por nosotros en vista de que aun somos pequeños y no manejamos los recursos y herramientas para tomar decisiones personales. 

Pero en la medida que crecemos, maduramos, tenemos discernimiento y somos asertivos, estamos en capacidad de tomar una decisión y hacernos responsables de sus consecuencias. Si, por el contrario, postergamos la resolución vienen complicaciones que pueden afectar nuestra vida y se nos "tranca el serrucho". Nos quedamos mirando el mundo, la vida, con los ojos del niño que espera crecer para alcanzar aquello que otros hacen por él. 

Sin embargo, desde el punto de vista de la teoría sistémica, desde las Constelaciones Familiares, la imposibilidad de tener valor o firmeza en la manera de actuar o de asumir una responsabilidad se debe a que actuamos desde la "buena conciencia" y tememos ser excluidos de nuestra familia si lo hacemos diferente.

Ya Hellinger lo dijo: "Lo más peligroso que hay, es actuar desde la buena conciencia". 

Desde la buena conciencia, nos "quedamos en el aparato", no vemos más allá del alma familiar y nos sentimos culpables si lo hacemos distinto. 

-Pero, ¿Cómo cambio la historia, sin sentirme mal?

-Honrando. Diciendo SI a esa historia familiar y agradeciendo cada una de las cosas que nuestros ancestros nos legaron. Sin juicios, sin querer cambiar nada.

Desde allí desde la honra, desde el asentir a todo, podemos mirar la abundancia, los cambios, la alegría de hacerlo distinto sin sentir un peso sobre los hombros,

En la sesión grupal del domingo 15 de septiembre, reunidos en pettit comité, trabajamos dos interesantes casos de toma de decisiones y de toma de control de la propia vida. 

Gracias a los asistentes y a las personas que movidas por sus espíritus llegaron hasta mí para resolver sus casos.

¡Atma Namasté!

Si deseas resolver un tema personal con la terapia Constelaciones Familiares escribe a dora.paredes@gmail.com