lunes, 15 de abril de 2013

En Venezuela, aquí y ahora nada es lo que parece

Una constelación es un método sistémico y fenomenológico que sirve para mirar, dilucidar y comprender en tiempo corto, las dinámicas de una familia u organización social en un momento determinado y las implicaciones que tiene.

El domingo 7 de abril, justo una semana antes de darse el proceso electoral, un grupo de mis alumnas, pacientes y nuevos seguidores nos reunimos para constelar las Elecciones del 14 de abril y pudimos observar el desarrollo de los eventos que en este momento y en los días que siguen se presentarán en Venezuela como parte de los cambios que en el ámbito político y social cambiarán (de nuevo) la historia.


Gracias, a las personas que estuvieron presentes ese revelador día y que pueden confirmar con sus testimonios lo que aqui narro.

Con la bendición de Dios y la protección de mis ángeles, arcángeles y seres de luz, declaro que lo que aquí expongo es el resultado de una constelación sistémica y de las revelaciones que ese día tuvimos...

Pido protección divina para mí, mi hija Arianna, mi familia entera y para cada uno de los habitantes de Venezuela.

Con gratitud y en plena fe que así sea, que así sea y así es.
1.- Dan ganador a Maduro y en un segundo conteo se comprueba que Capriles ganó las elecciones

Un proceso electoral marcado por la presencia masiva de electores, termina en la "victoria" del candidato del Gobierno, Nicolás Maduro quien de rodillas da las gracias a Dios, pero que dura poco. ni siquiera asume el poder...aun cuando lo proclamen...

Hay tristeza, Venezuela no se mueve, es inmutable....le falta algo.


Trampa y CNE se paran juntos....y la trampa comienza a trotar....llegan los electores de Capriles, también trotando y se coloca al lado de la trampa, pero los electores levantan los brazos, trota más rápido, saben que son ganadores.

El pueblo se para frente al CNE ....la trampa va sola por un camino oscuro y corto...los venezolanos que votaron por Capriles son más, no podemos rendirnos....

Se ve en una primera constelación con figurines que los jóvenes están al frente de la lucha pero  no cuentan con apoyo de los "grandes". Ellos cargan con mucho peso....saben que tienen que hacer algo pero no están coordinados, no saben que hacer...son momentos dificiles,,, hay caídos.

En la primera ronda grupal.....ninguno de los candidatos mira la silla presidencial. Ninguno se sienta...

2. Los militares impiden enfrentamiento, invocan el amor, son mediadores, las fuerzas del mal hacen su aparición y quieren someter al pueblo.....

En una segunda ronda de constelaciones, Capriles sale victorioso y se presentan las fuerzas del mal sometiendo al pueblo.....Capriles sale en su defensa..con firmeza, con fuerza, con inteligencia...pero el no puede sólo...es mucho para él! Ahí el pueblo comienza a pararse detrás de él, a su lado...lo apoya y él respira...

Esta vez, Nicolás M. se sienta en la silla presidencial pero el pueblo y militares de blanco (almirantes) y de verde (ejército) lo sacan.....y custodian la presidencia...(ese es el "mientras tanto"). Después entregarán la Presidencia de la República de Venezuela a Henrique Capriles quien se sentará feliz, sonriente, orgulloso del deber cumplido, con el respaldo del pueblo venezolano.

La lucha es fuerte....se pelean la silla.....Maduro no hace nada...es débil, no tiene fuerza.....

Finalmente, Maduro acepta la derrota y entrega el poder. Serán los militares (de blanco y verde) los que se lo entreguen a Capriles...La silla presidencial es ocupada entonces por un verdadero líder....y Venezuela salta y grita de alegría......y se escucha la canción Venezuela!!!

En este proceso el CNE siente mucho peso y está al lado de la trampa...no hace, ni dice nada..no le importa el pueblo..Mientras que la presidente del CNE, Tibisay Lucena, se ve cansada, con poco tiempo en este plano....Dios se apiade de su alma..

Todo esto pasará en un lapso no mayor a una semana y el desenlace final no pasará de 30 días.

Usemos este tema para contrarrestar la diana...y las fuerzas del mal.....la letra es de Pablo Herrero y Luis Armenteros. El primer video con la Orquesta Sinfónica de Venezuela Simón Bolívar. El segundo, en la voz de Chucho Avellanet.