lunes, 24 de enero de 2011

Parejas y Sexualidad

Únicamente se puede amar lo imperfecto
Lo perfecto no ofrece ningún atractivo sobre nosotros. Descansa en sí mismo, lejos de la vida normal. Únicamente podemos amar lo imperfecto. Sólo de lo imperfecto nace un impulso de crecimiento, no de lo perfecto.

El hombre y la mujer se necesitan
El hombre toma a una mujer porque nota que como hombre le falta la mujer, y la mujer toma al hombre porque nota que como mujer le falta el hombre. A cada uno de ellos le falta aquello que el otro tiene, y cada uno puede dar lo que el otro necesita. Por tanto, para que una relación de pareja se logre, el hombre tiene que ser hombre y seguir siéndolo, y la mujer tiene que se mujer y seguir siéndolo.

El vínculo y sus consecuencias
Cuando el hombre toma a la mujer como su mujer, y la mujer toma al hombre como su hombre, la pareja consuma el amor como hombre y como mujer. Esta consumación del amor tiene efectos profundos en el alma. A través de ella, el hombre y la mujer se vinculan de manera indisoluble. Después ya no están libres, aunque lo quisieran.

¿Por qué resulta doloroso cuando una pareja se separa? ¿Por qué se dan esos enfrentamientos tan violentos? ¿Y por qué se producen esos sentimientos dolorosos de fracaso y de culpa en una separación? Todo esto se da porque existe UN VINCULO.

Cuando un hombre y una mujer, vinculados por la consumación del amor, se separan y, posteriormente, buscan y encuentran nuevas parejas, pronto se darán cuenta que el vínculo con un segundo compañero no es el mismo que con el primero. Así, pues, también el sentimiento de dolor y culpa en la separación de un segundo compañero es menor que con el primero, y con una tercera pareja aún es menor, y a partir de la cuarta, casi ya no duele. El hecho de que existan vínculos anteriores no significa que ninguna relación posterior se pueda lograr. Ahora bien, únicamente se logra bajo la condición de que la relación anterior sea respetada y reconocida. Donde no ocurre así, se dan embrollos extraños, ya que la pareja anterior suele ser representada en la relación nueva por uno de los hijos, sin que este hijo ni nadie más sea consciente de ello.

La grandeza de la sexualidad
A través de la consumación del amor se crea un vínculo profundo entre el hombre y la mujer. Este vínculo es indisoluble, pero no por el hecho de contraer el matrimonio, sino por la consumación del amor.
Algunos piensan que la sexualidad es algo abominable. En realidad es un impulso poderoso, irresistible. La sexualidad impulsa la vida, por encima de todos los obstáculos. En este sentido, la sexualidad es más grande que el amor. Naturalmente cobra una grandeza especial cuando se consuma con amor. Cuando una pareja se ama mirándose a los ojos, el acto se convierte en realización de su amor mutuo. El reconocimiento de la grandeza de la consumación es la condición más importante para que el amor se alcance, se logre.

Extracto del libro "Lograr el amor en la pareja" de Bert Hellinger y Johannes Neuhauser (editor)

Descubre cómo amas y logra disfrutar de tu sexualidad de forma sana y natural en el encuentro terapéutico "Constelaciones, Parejas y Sexualidad" que ofreceré en Caracas, el sábado 19 de febrero (el mes del amor) de 9:00 am. a 5:00 pm. Reserva con antelación escribiendo a dora.paredes@gmail.com ¡Los cupos son limitados!

martes, 18 de enero de 2011

Así te Amo

Cuando se quiere así como te quiero,
Con tanto furor ¡con ansias tantas…!
No importa nada;
Tú eres lo primero, el sol, la sombra, la espina de mis plantas.
Cuando se ama así, como te amo,
que poquita es la vida para amarte,
que rota voz, si con mi voz te llamo,
porque el ALMA también sabe llamarte…
Cuando se ama así, ¡hondo… profundo!,
que importa la razón, si la razón resiste.
¡Está sordo mi oído para el mundo,
tú eres la norma de todo cuanto existe!
Flor Dermis (venezolana)

Encuentro terapéutico Parejas y Sexualidad: sábado 19 de febrero, Caracas. Para inscripción envia tu intención de asistir con tus datos personales a dora.paredes@gmail.com

Sígueme en Twitter @doraparedes

domingo, 16 de enero de 2011

Luz para el camino


Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella.

...En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce.

Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo. Entonces, le dice:
- ¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves...

Entonces, el ciego le responde:
- Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi...

- No solo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse de ella.

Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.

Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil...Muchas veces en vez de alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás...¿Cómo? A través del desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento...

Tomado de El Hogar de las Almas